Daniel Aquillué Domínguez
aquillue@unizar.es
Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza
En la presente sesión se abordarán las posibles formas de divulgación histórica y transferencia del conocimiento en relación a los conflictos bélicos. En este sentido la sesión se abre a la reflexión sobre distintas modalidades de divulgación, transferencia y también conocimiento informal/representación popular (redes sociales, vídeos, libros y revistas, exposiciones y museos, recreación histórica, documentales, ficción audiovisual histórica, videojuego, wargames...) a la vez que se plantea el debate sobre la idoneidad de cada uno, el mensaje que se pretende transmitir y cómo comprender históricamente los conflictos puede contribuir a a cultura de paz.
Iban Roldán Bergaratxea
ibi_roldi@hotmail.es
Investigador independiente
La arqueología de los campos de batalla puede considerarse una subdisciplina de la arqueología del conflicto, centrada en el estudio de los lugares en donde dos bandos o más desarrollaron en algún momento en concreto de nuestra historia algún tipo de enfrentamiento armado. A pesar de que no se trata de una subdisciplina nueva y que goza con una metodología de trabajo muy específica desarrollada por vez primera en el estudio del campo de batalla de Little Bighorn en 1989, la llegada de esta arqueología a Iberoamérica no comenzó hasta inicios de siglo. Su metodología particular, así como las herramientas con las que dispone para trabajar, ha sido en el pasado objeto de debate debido a la mala praxis que los llamados detectoristas hacen sobre estos yacimientos, expoliándolos y que representan todavía a día de hoy un tema delicado y sin resolver.
Desde un espectro amplio, en esta sesión se pretende no solo dar a conocer distintos proyectos arqueológicos centrados en el estudio de campos de batalla, ya sean de cualquier cronología, espacio físico o duración en el tiempo. Sino que, además, nos gustaría centrarnos en analizar y reflexionar sobre otras cuestiones que traten la protección legislativa de los campos de batalla, el eterno dilema de los detectoristas, la creación de productos turísticos de estos espacios muchas veces marginados; o nuevos enfoques metodológicos empleados en el desarrollo de esta arqueología.
Mariano Sergio Ramos, Pamela Jiménez Vargas y Ángela María Medrano
onairamsomar@gmail.com / pamela.jimenez@colmex.mx / angelica.medrano@uaz.edu.mx
Universidad de Luján / Universidad Nacional Autónoma de México / Universidad Autónoma de Zacatecas
El estudio de los conflictos armados es altamente complejo, dado que se derivan de una multiplicidad de violencias que son el resultado de prácticas religiosas, ideologías, aspectos socio-políticos y económicos, detonando en una infinidad de aristas para la comprensión de los factores que influyen en su generación, así como los efectos que causan en las diversas sociedades. Durante los últimos años la creciente especialización de determinados campos de investigación generó una serie de “rótulos” que no necesariamente responden a marcos teóricos claramente definidos, o que son diferentes a otros. En este contexto pueden incluirse algunos que no son coincidentes en América como en Europa, especialmente por los alcances de este congreso CIESCA, que incluye a “Iberoamérica”. Así, vale señalar que —a diferencia de lo que ocurre en gran parte de América, en donde es común encontrase con publicaciones, congresos y otros eventos de la llamada “Arqueología histórica”— en Europa occidental no ocurre lo mismo (estas diferentes perspectivas las destaca Matthew Johnson, 2000, por ejemplo). A ese rótulo, en su momento, Lewis Binford (1983) la llamó “Arqueología con documentos escritos” y la consideró una de las vías para pulir los procedimientos de investigación.
En el caso particular de la denominada Arqueología histórica –que incluye temas y problemas tratados en el CIESCA— intervienen, por lo menos, especialistas formados en Arqueología e Historia, los que frente a un problema de investigación particular hacen sus aportes desde el registro arqueológico como desde los documentos escritos. Por otra parte, como en cualquier investigación académica se deben considerar diversos pasos que deben seguirse dentro de determinados marcos teóricos y epistemológicos. Así se plantean ciertas posibilidades de método -y otras alternativas- para abordar, de manera creativa, un problema, teniendo en cuenta esa perspectiva de pulir o afinar los métodos de inferencia para una mejor interpretación de lo que pudo haber ocurrido durante el pasado. Sin embargo, también puede haber problemas de investigación –de conflicto y violencia- tratados en el ámbito de la Arqueología prehistórica los que, al no contar con documentos escritos, representan otro desafío.
De aquí se desprende la importancia de analizarlos desde diferentes herramientas teóricas metodológicas aportadas por diferentes disciplinas: arqueología, historia, antropología, antropología física, entre otras. En ese estudio está el reconocimiento de los paisajes en donde se desarrollaron dichos conflictos que auxilian en el entendimiento de las estrategias militares con la observación de los rasgos naturales y antropogénicos; también importante es distinguir las estructuras y características de los ejércitos involucrados en los enfrentamientos desde las particularidades de los soldados hasta el tipo de armamento utilizado que ayuda a definir las guerras iguales o desiguales, el triunfo o derrota de los contrincantes, sin abandonar aquellos conflictos de corte ideológico como la guerra florida de los mexica para el caso mesoamericano.
Esta mesa se propone tratar casos en donde se incluyen procedimientos de investigación desarrollados frente a problemas que tratan las denominadas “Arqueología de la violencia” y “Arqueología del Conflicto”, las que –como mínimo- emplean un registro material y, en ocasiones, documentos escritos como otras fuentes de información. Con la intención de presentar las experiencias en el conocimiento de los conflictos armados resultado de los diversos tipos de violencia: estructural, socio-política, religiosa o ritual, entre otras, desde diferentes perspectivas con la utilización de una variedad de fuentes de información: arqueológica tanto de los espacios de conflicto como restos de armas, bio arqueológicas, paisajes, así como documentales con diversos enfoques inter y/o multidisciplinarios tanto diacrónicos como sincrónicos.
Margalida Roig Sureda y Sandra Morón Roces
margalida.roig@uab.cat / sandra.moron@uab.cat
Universitat Autònoma de Barcelona: Centro de Estudios de la Guerra - RUHM
Los conflictos armados continúan generando, alrededor del mundo, situaciones de emergencia humanitaria que ponen a prueba la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios, las organizaciones de ayuda humanitaria y las comunidades afectadas. Esta mesa invita a la reflexión interdisciplinaria e intercronológica sobre las múltiples dimensiones de la atención sanitaria en contextos bélicos. A partir del análisis e interpretación de la respuesta médica y humanitaria desde una perspectiva social y cultural, para conocer cómo la guerra transforma los cuerpos, la comunidad y la memoria colectiva.
La sesión analizará cómo se intenta —no siempre se consigue— garantizar el derecho a la atención sanitaria en situaciones de extrema necesidad o precariedad, en las cuales las infraestructuras son destruidas, el acceso es limitado y los profesionales trabajan en condiciones de riesgo. También se pondrá el foco en las prácticas de cuidados cotidianos que emergen del conflicto: estrategias de apoyo mutuo, redes informales de protección y la forma en cómo las culturas locales interpretan y afrontan el trauma, el dolor y la pérdida.
Además, la mesa explorará cómo la guerra configura identidades, roles sociales y relaciones de poder, influyendo en quién recibe asistencia, quién la presta y cómo se entiende el sufrimiento. Las experiencias de desplazamiento forzoso, la fractura de comunidades, el impacto sobre colectivos vulnerables, y la transmisión intergeneracional del trauma, serán centrales para ampliar la mirada.
Con perspectivas interpretativas que combinan la historia, la historia de la ciencia y la medicina, la sociología y la antropología, la sesión quiere ofrecer una comprensión profunda de la guerra como fenómeno que afecta simultáneamente al cuerpo, la sociedad y la cultura.
A continuación, se enumeran unos ejes temáticos generales y a modo de ejemplo para la valoración de propuestas de comunicación:
Atención y respuesta inmediata en el campo de batalla: experiencia bélica de combatientes y personal sanitario. Técnicas de primeros auxilios y evacuación.
Infraestructuras sanitarias: hospitales de campaña, suministros, instalaciones sanitarias, etc.
Organizaciones humanitarias y acción internacional: agentes, intereses, apoyos, redes, usos -y abusos-, etc.
Rehabilitación y atención a la salud mental: valoración histórica del estrés postraumático en combatientes, civiles y personal sanitario. Memoria de la violencia y reconstrucción de la vida cotidiana.
Protección a civiles y personal sanitario: historia del derecho internacional, avances, retrocesos, interpretaciones, estudios de caso, etc.
La mesa aspira a generar un diálogo profundo alrededor de cómo se atiende, se cura y se recuperan los cuerpos y las sociedades en tiempo de guerra y posguerra a lo largo de diferentes etapas de la historia y hasta la actualidad. Con todo, pretendemos tejer un recorrido sobre la historia de la sanidad y la ayuda humanitaria desde la perspectiva de los estudios socioculturales de la guerra.
Alberto Cañas de Pablos y David Cao Costoya
acpablos@ucm.es / dcao@ub.edu
Universidad Complutense de Madrid / Universitat de Barcelona
Esta mesa tiene como objetivo promover el intercambio entre investigadores que se interesen en cómo se ha construido la memoria pública sobre las guerras y la violencia política en el mundo contemporáneo. El periodo que centra nuestro interés contiene el tiempo transcurrido desde las revoluciones políticas que dan origen al mundo contemporáneo hasta las crisis de los regímenes y sociedades liberales. En cuanto al ámbito geográfico, se propone un marco iberoamericano y europeo, de cara a fomentar eventuales ejercicios comparativos transnacionales e imprimir un carácter más rico al encuentro.
La propuesta no pretende centrar la atención en los conflictos en sí, sino en las huellas memoriales que dejaron: los relatos, las prácticas sociales, los monumentos en el espacio público y las identidades políticas que a posteriori tuvieron como referencia esa violencia. Esta multiplicidad de formatos aporta una visión poliédrica del fenómeno conmemorativo, tanto en su dimensión estética como en el campo de los discursos y las prácticas sociales.
Los estudios existentes muestran que los episodios de guerra, insurrección, revolución o represión violenta a menudo han sido referentes elementales en la generación de símbolos, categorías y prácticas constituyentes de culturas políticas e identidades colectivas a todos los niveles. En este marco, la mesa propone abordar los procesos de mitificación de los conflictos y las estrategias mediante las cuales distintos actores representaron y reinterpretaron la violencia. Asimismo, se invita a analizar las narrativas orientadas a la autolegitimación y a la deslegitimación del adversario, evidenciando cómo la memoria actúa como un recurso relevante en el debate público, la disputa política y la construcción de identidades y alteridades colectivas.
El concepto de monumentalización se entiende aquí de manera amplia, incluyendo tanto las políticas conmemorativas impulsadas institucionalmente como aquellas iniciativas surgidas en ámbitos sociales. Se prestará atención al papel de asociaciones políticas, entidades de la sociedad civil, excombatientes, viudas y otros actores, así como a los distintos soportes culturales y mediáticos que contribuyeron a dar forma y transmitir la memoria.
En suma, la propuesta de panel plantea examinar cómo estas memorias dieron lugar a discursos diversos y, en ocasiones, enfrentados, y por qué algunas alcanzaron un lugar central y gozaron de amplia visibilidad y respaldo públicos, mientras que otras quedaron relegadas a espacios marginales o al ámbito de la disidencia.
José M. Costa-García y David González-Álvarez
jm.costagarcia@usal.es / david.gonzalez-alvarez@incipit.csic.es
Universidad de Salamanca / CSIC - Incipit
Esta sesión se propone como un espacio de debate interdisciplinar centrado en el estudio de los conflictos asimétricos en el Mundo Antiguo. Estos no se entienden exclusivamente como expresiones de violencia física entre sociedades con distintos grados de complejidad social y política, sino que abarcan el conjunto de dinámicas, prácticas y transformaciones profundas motivadas por el contacto entre ellas. De este modo, se pretende trascender las narrativas históricas tradicionales, a menudo limitadas al análisis detallado de los procesos de conquista, para centrar el foco en los múltiples espacios de contacto y fricción, donde la agencia de las sociedades indígenas también desempeñó un rol determinante, a menudo invisibilizado. Para ello, es preciso reconocer la complejidad interna de estas comunidades, entendiéndolas no como bloques monolíticos, sino como entidades con sus propios conflictos internos y una sofisticada capacidad para diseñar estrategias, negociar y adaptar sus estructuras políticas ante nuevos escenarios. Con este fin, buscamos distanciarnos de lecturas presentistas o esencialistas, priorizando visiones que ahonden en la complejidad de las interacciones documentadas.
Esta sesión invita a realizar un análisis crítico de las distintas fuentes disponibles para la investigación, cuestionando sus sesgos ideológicos —normalmente del lado vencedor— y contrastándolas con la evidencia empírica. En este sentido, se otorga una relevancia fundamental a la materialidad arqueológica como herramienta capaz de arrojar nueva luz sobre escenarios bélicos, cuyas manifestaciones son a menudo efímeras —como campos de batalla, sistemas defensivos, evidencias de destrucción o cambios en los patrones de asentamiento, entre otros—. Al tiempo, se reconoce la capacidad única de las fuentes documentales para iluminar procesos difícilmente detectables por otros medios. Resulta de especial interés profundizar en las dinámicas de resistencia, adaptación y pervivencia desarrolladas por las comunidades vencidas frente a procesos de asimilación o imposición cultural una vez concluidos los conflictos armados. En este sentido, se busca revalorizar los marcos analíticos y conceptuales desarrollados en el ámbito antropológico.
Para robustecer el debate, se promueve la presentación tanto de estudios de caso exhaustivos como de visiones transversales que abarquen diferentes áreas geográficas y periodos históricos. Este enfoque busca favorecer el diálogo científico entre el Mediterráneo antiguo y el espacio iberoamericano, permitiendo identificar patrones de conflicto y desarrollar estrategias metodológicas comunes aplicables a distintas regiones del globo. En suma, se invita a investigadores/as de la Arqueología, la Historia o la Antropología a presentar comunicaciones que exploren la guerra como un proceso social complejo que redefine identidades y transforma los paisajes culturales.
Unax Tolosa Pereda y Luis Galan Campos
unax.tolosa@ehu.eus / luis.galan@uv.es
Euskal Herriko Unibertsitatea / Universitat de València
La presente propuesta de sesión se centra en el análisis de las secuelas socio-culturales de los conflictos bélicos entre los siglos VIII y XVIII, abarcando tanto la Edad Media como la Edad Moderna. Su objetivo es ofrecer un espacio de reflexión y debate en torno a los impactos de la guerra más allá del enfrentamiento armado, poniendo el foco en la sociedad y la cultura como ejes interpretativos principales.
En primer lugar, se propone abordar las consecuencias más inmediatas de la violencia bélica, tales como aprisionamientos, destrucciones materiales, saqueos, masacres y otras formas de coerción. Estas manifestaciones permiten analizar la quiebra de la vida cotidiana, los desplazamientos forzados y la desestructuración de comunidades, así como las experiencias individuales y colectivas marcadas por la violencia y la incertidumbre.
En segundo lugar, se plantea examinar las repercusiones de larga duración, entendidas como aquellos efectos que se prolongaron más allá del final de las hostilidades. Entre ellos, destacan la persistencia de la conflictividad social, ya sea en forma de tensiones comunitarias o enfrentamientos personales, así como la transmisión de memorias colectivas marcadas por la violencia. También se atenderá a la transformación del paisaje como espacio vivido y cargado de significado, en tanto que huella duradera de los conflictos.
Por último, se invita a profundizar en los efectos de los conflictos en las dinámicas sociales y culturales. Se prestará especial atención a la transformación de las relaciones sociales, los procesos de movilidad o exclusión, y la redefinición de identidades en contextos de guerra. Asimismo, se valorarán aportaciones que analicen cómo la destrucción, la pérdida de recursos y las oportunidades derivadas del conflicto modificaron las condiciones materiales de existencia, influyendo en las estrategias de supervivencia y en las trayectorias vitales de individuos y linajes, con especial atención a su dimensión cultural y simbólica.
Víctor Salazar Velázquez y Esmeralda Serrano Mascaraque
victor.salazarv10@gmail.com / esmeralda.serrano@uah.es
Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales / Universidad de Alcalá de Henares
Los conflictos de cualquier tipo, sobre todo los armados, son sucesos que trastocan las estructuras de las sociedades. Inciden en las interacciones territoriales, cambios institucionales, en las culturas y hasta en los usos de las tecnologías, como son las digitales en la actualidad. Con el objeto de reflexionar cómo a lo largo del tiempo han surgido diferentes actores involucrados en los conflictos y en sus respectivos mecanismos de violencia, esta mesa se propone reunir a estudiosos de los efectos sociales ocasionados por los conflictos, considerando a distintos actores: desde grupos armados institucionales hasta quienes promueven la violencia a través de medios digitales.
Debido a que el enfoque de la mesa son los actores que intervienen en los conflictos a través del tiempo, así como las causas y los mecanismos sociales de la violencia, en este espacio se aceptan propuestas que analicen los efectos sociales, territoriales y culturales del conflicto; por ende, la característica central de la mesa es ser multidisciplinaria, porque reúne perspectivas antropológicas, históricas y sociológicas. A su vez, en el entendido que no establecemos una cronología límite, nos permite reflexionar en torno a los fenómenos del conflicto y la violencia en diferentes épocas, en el ámbito iberoamericano.
Gorka Martín-Echebarria
gorka.martin@ehu.eus
Euskal Herriko Unibertsitatea
Desde su generalización en la segunda mitad del siglo XX, los detectores de metales se han configurado como una de las herramientas más polémicas en el mundo de la arqueología y patrimonio. Son múltiples los casos en los que este aparato se ha empleado de manera ilícita para saquear yacimientos, extraer objetos arqueológicos por coleccionismo e incluso para la compraventa en el mercado negro. Esta situación, a la que no es ajena ningún país, ni periodo cultural, ha generado, a su vez, dos respuestas a nivel legislativo. Por un lado, encontraríamos el modelo anglosajón o permisivo, en el que se permite el uso del detector de metales con fines recreativos siempre con ciertos criterios de registro (geolocalización, fotografías, descripción...) y con el compromiso de depositar la pieza en el museo local. Por el otro lado tendríamos el modelo mediterráneo o restrictivo en el que se prohíbe por completo el uso de estos artilugios en yacimientos arqueológicos, declarados o no, si no es con la debida autorización.
A pesar de esta problemática, desde el estudio pionero de Scott y Fox en Little Bighorn en 1984 y 1984, el detector de metales se ha configurado como una herramienta fundamental en arqueología, particularmente en aquella que incide en los campos de batalla o contextos del conflicto en general. Por todo ello, el objetivo de esta sesión es reflexionar en torno al papel del detector de metales y el detectorismo. Teniendo en cuenta sus connotaciones, dificultades, ventajas, peligros, daños y la complejidad del fenómeno. Para ello invitamos a profesionales, académicos y detectoristas a enviar sus propuestas, que pueden ser casos de estudio concretos, aproximaciones al fenómeno desde la perspectiva legal, jurídica o administrativa, o aspectos de carácter más genérico.
Matilde Carbajo Usano y Noelia Villena Rodríguez
matilde.carbajo@upf.edu / noelia.villena@upf.edu
Universitat Pompeu Fabra
Las categorías con las que se suelen describir los enfrentamientos colectivos (e.g. guerra, conflicto, guerra irregular o guerra asimétrica) no siempre reflejan adecuadamente la diversidad de formas en que las sociedades conciben, organizan y practican la resolución del conflicto, la transformación del statu quo, o la violencia colectiva. Diferentes contextos históricos, particularmente situaciones de expansión imperial, conquista y colonización, enfrentaron a sociedades con concepciones profundamente distintas de la guerra. Estos encuentros no solo pusieron en contacto tecnologías del enfrentamiento diferentes, sino también marcos conceptuales divergentes sobre lo que constituye la guerra, la paz o el conflicto.
Esta sesión propone abordar estos enfrentamientos a partir de la noción de lógica bélica, entendida como el marco conceptual y racional que da sentido a las estrategias, objetivos, tecnologías y formas de cultura material que una sociedad moviliza cuando busca resolver un conflicto o transformar un determinado statu quo. Nos interesa explorar qué ocurre cuando sociedades con lógicas bélicas distintas o incluso radicalmente diferentes se enfrentan en contextos de expansión imperial/colonial. Invitamos a contribuciones que exploren la racionalidad particular y el ethos bélico de las sociedades que resistieron, negociaron o se enfrentaron al colonialismo en lo que tradicionalmente se conoce como “guerras asimétricas”.
La noción de guerra asimétrica suele definirse principalmente a partir de la desigualdad en las capacidades militares de los contendientes. Sin embargo, esta sesión propone desplazar el foco desde la mera diferencia de potencia hacia las lógicas de conflicto, base del desarrollo de las tecnologías, prácticas y materialidades de la guerra. En lugar de tomar las tecnologías bélicas únicamente como indicadores de asimetría, nos interesa analizarlas como dispositivos que materializan formas específicas de entender, practicar y (des)escalar la violencia.
Serán bienvenidos tanto estudios de caso referentes al mundo moderno (siglo XV hasta nuestros días) como contribuciones de carácter teórico que permitan repensar las herramientas analíticas con las que nos referimos a este tipo de enfrentamientos (por ejemplo, nociones como guerra asimétrica, guerra irregular o frontier warfare). Se valorarán especialmente trabajos que examinen cómo la materialidad de la guerra se relaciona con las ontologías y marcos conceptuales propios de cada sociedad, desde formas de confrontación orientadas a la supervivencia, la negociación o la resolución limitada del conflicto hasta aquellas concebidas como dispositivos de dominación o de aniquilación del adversario (e.g. etnocidio, genocidio, ecocidio).
Marco Antonio Cervera Obregón y Víctor Salazar Velázquez
cerverama@hotmail.com / victor.salazarv10@gmail.com
Universidad Anáhuac México / Instituto Mexicano de Estudios Estratégicos en Seguridad y Defensa Nacionales
En esta mesa se desarrollará un análisis interdisciplinario en los diversos momentos de la historia militar mexicana, pasando por la esfera mesoamericana y contemporánea, al englobar cultura militar, institucional y conflictos armados. Para efectos se tomarán en cuenta diversas fuentes de investigación, modelos teóricos de análisis, dando especial preferencia en la llamada Moderna Historia Militar y Arqueología del Conflicto.
Francesc Gracia Alonso
fgracia@ub.edu
Universitat de Barcelona
Se trataría de analizar la problemática del rechazo ideológico e institucional al desarrollo de la docencia en historia militar desde una perspectiva social y crítica, así como a incluir la Arqueología del conflicto como una asignatura específica en los planes de estudio, teniendo en consideración que se trata de una corriente teórica perfectamente asentada en el marco académico occidental.
Pablo Carrasco Gómez
carrasco21789@gmail.com
Universitat de Barcelona
Propone repensar el estudio de la guerra más allá de los enfoques tradicionales centrados en el análisis de fuentes documentales y materiales. Su objetivo es abrir el campo a nuevas miradas que incorporen experiencias sensitivas, vivencias, espacios y prácticas que aporten un punto de vista diferente y permitan replantear las experiencias bélicas del pasado.
En este sentido, la sesión busca reunir a académicos e investigadores independientes que aborden la guerra desde perspectivas diversas, como la recreación histórica, las prácticas dentro de la arqueología experimental, la recreación de artefactos, la reproducción de usos y la experimentación de la guerra antigua, así como el dibujo, el diseño gráfico y audiovisual, la música, la fotografía u otras prácticas disciplinares que puedan aportar una nueva comprensión más allá de las fuentes tradicionalmente empleadas. Se prestará especial atención a la experiencia cotidiana de los individuos —soldados, civiles, mujeres, población desplazada—, así como a las dinámicas de vida en campaña, los paisajes de guerra y los objetos que formaron parte de estos contextos.
Asimismo, se pretende reflexionar sobre metodologías innovadoras y enfoques interdisciplinarios que permitan ampliar la comprensión del fenómeno bélico en conjunto con las fuentes consolidadas en la academia, integrando estas nuevas aproximaciones y aportando mayor riqueza y complejidad al análisis del conflicto. Este enfoque contribuye a construir una visión más matizada de la guerra, entendida no solo como un enfrentamiento armado, sino como un fenómeno social total que afecta a múltiples dimensiones de la vida humana y al que también se puede acceder desde estos márgenes.
En definitiva, la sesión invita a explorar nuevas narrativas de la historia militar desde ámbitos poco habituales en el entorno académico, pero con potencial para consolidarse en él, dando voz a sujetos y realidades tradicionalmente invisibilizados y fomentando el diálogo entre disciplinas para enriquecer el estudio del conflicto en el pasado.
Luis Antonio Ruiz Casero, Xurxo Ayán Vila y Josu Santamarina Otaola
ruiz.casero@gmail.com / xurxo.ayan@gmail.com / josu.santamarina@unavarra.es
Investigador independiente / Investigador independiente / Universidad Pública de Navarra
En 2026 se cumplen 90 años del golpe militar que dio lugar a la Guerra Civil española. No cabe duda de la centralidad del conflicto como parteaguas histórico en la experiencia contemporánea de todo el país. El resultado de la guerra no fue otro que la implantación de una sangrienta y larga dictadura que aún hoy resuena con fuerza.
Hace más de dos décadas se dio inicio a una fructífera línea de investigación arqueológica en torno a los restos materiales de la Guerra Civil. Los dos ejes más conocidos de este ámbito son las exhumaciones de fosas y los estudios sobre fortificaciones y campos de batalla. En el primer caso, el impacto social y cultural de las actuaciones arqueológicas fue notable -sobre todo en la década del 2000- como símbolo asociado a la reivindicación social por la memoria histórica. En cuanto al segundo eje, ha servido como marco general para una gran cantidad investigaciones y actuaciones de naturaleza diversa: desde estudios exhaustivos de frentes completos y campos de batalla hasta labores comunitarias de “puesta en valor” de arquitecturas defensivas o inventarios realizados por asociaciones. En la actualidad, tanto a las fosas como a los escenarios bélicos se les reconoce un cierto carácter de patrimonio cultural en la Ley de Memoria Democrática de 2022, así como en diferentes leyes y decretos en determinadas comunidades autónomas.
En esta sesión se propone poner el foco sobre qué nuevas narrativas se pueden construir a través del registro arqueológico. O, expresado de otra manera, qué nuevas preguntas sobre la Guerra Civil se pueden plantear a partir de investigaciones arqueológicas sobre dicho periodo. El campo de estudio es amplio: estudios sobre vida cotidiana en las trincheras, sobre modus operandi de la represión a partir de las fosas y los restos humanos, sobre las defensas pasivas y los impactos de la guerra aérea, sobre restos materiales en espacios de internamiento, sobre grafitis de combatientes y personas en prisión, sobre campamentos y acciones de la guerrilla antifranquista, etc. En consonancia con la apuesta por nuevas narrativas en torno a la contienda se aboga también por ampliar el abanico cronológico y concebir la Guerra Civil como una “guerra larga” (1936-1952).
Carlos Gilberto Landa y Sebastián Ávila
carlosglanda@gmail.com / sebastianavilah@gmail.com
Universidad de Buenos Aires: CONICET
El conflicto, la violencia y la guerra no cesan al callar los obuses. Más allá de políticas conciliatorias llevadas adelante por estados e instituciones, lo traumático atraviesa generaciones. Por ende, el olvido se vuelve imposible. Las heridas abiertas persisten expandiéndose más allá de los lugares y los tiempos. Estas continuidades adoptan múltiples formas que evidencian su persistencia. La disputa condensa pasado, presente y futuro manifestándose en tensiones que se expresan en proyectos patrimoniales, de memoria y monumentalización, de reivindicaciones y de instancias que buscan la superación del conflicto. Es objetivo de esta sesión establecer un espacio de intercambio y debate en torno a trabajos arqueológicos, etnográficos e históricos que den cuenta de este fenómeno y su impacto en distintas escalas que abarca desde las comunidades a las naciones.
Berta Lillo Gutiérrez y Alejandro Acosta López
berta.lillo@ua.es / alejandro.acosta@uc3m.es
Universidad de Alicante / Universidad Carlos III de Madrid
En las últimas décadas se ha producido una profunda renovación metodológica en los estudios historiográficos en torno a la guerra. La recuperación de nuevas fuentes y la incorporación de perspectivas de análisis procedentes de la Historia social y cultural, junto con enfoques transnacionales e interdisciplinares, han contribuido a redefinir la manera en que se estudian los conflictos armados contemporáneos, desplazando la prevalencia de las perspectivas centradas en los aspectos políticos y diplomáticos. Esta renovación ha permitido prestar atención a dimensiones de la experiencia bélica que durante mucho tiempo permanecieron en un segundo plano. Entre ellas, el concepto de ‘neutralidad’ ha comenzado a ocupar un lugar cada vez más relevante en la discusión historiográfica, al ofrecer una vía privilegiada para analizar las múltiples formas en que las sociedades se relacionaron con la guerra aún sin participar directamente en ella.
Dentro de este proceso de renovación, el campo de los estudios sobre la neutralidad recibió un impulso notable con motivo del centenario de la Gran Guerra. La efeméride estimuló una serie de investigaciones a nivel internacional que superaron los enfoques tradicionales, centrados especialmente en la diplomacia, el comercio y el derecho internacional, para examinar también las dinámicas sociales, culturales y políticas que configuraron la experiencia de la neutralidad. En este marco, se ha prestado una atención creciente a cuestiones como la circulación de ideas y personas entre países beligerantes y neutrales, el humanitarismo, los debates públicos en torno a la guerra, las representaciones culturales de la guerra, o las formas de movilización social que tuvieron lugar en contextos de no beligerancia. Diversos trabajos han contribuido de manera decisiva a esta renovación como las investigaciones de Maximiliano Fuentes Codera, Den Hertog, Kruizinga, María Inés Tato y Carolina García Sanz sobre las identidades nacionales y transnacionales en contextos de neutralidad. Paralelamente, las reflexiones teóricas de Maartje Abbenhuis, Lettevall, Somsen o Widmalm han problematizado sobre el concepto de neutralidad, destacando su carácter histórico, contingente y sujeto a continuas transformaciones.
Con una cronología amplia (1789-1989) y una vocación comparada y transnacional, esta mesa busca favorecer la reconsideración crítica del lugar de la neutralidad en la historia de los conflictos contemporáneos. El objetivo es generar un espacio de diálogo interdisciplinar que reflexione sobre las múltiples dimensiones —políticas, sociales, culturales y jurídicas— que han configurado las prácticas y representaciones de la neutralidad en época contemporánea.
Se invita a la presentación de comunicaciones que aborden, entre otros, los siguientes ejes temáticos:
Género y neutralidad
Neutralidad e imaginarios nacionales
Cultura y movilización
Estudios comparados sobre los efectos de las guerras sobre sociedades neutrales.
Perspectivas diacrónicas sobre la evolución del concepto y las prácticas de neutralidad.
El impacto, defensa o crítica de la neutralidad en espacios locales y regionales.
El papel de individuos, redes de expertos e instituciones en la configuración y gestión del estatus neutral.
Aproximaciones jurídicas y antropológicas.
Tecnología, ciencia y neutralidad.
La neutralidad como discurso: construcción de memorias.
Neutralidad y religión.
Carlos Marín Suárez, Nicole Fuenzalida Bahamonde y Bruno Rosignoli
carlos.marin@cure.edu.uy / npfuenzalida@uchile.cl / rosignolibruno@gmail.com
Universidad de la República / Universidad de Chile / Universidad Nacional de Rosario: CONICET
Las materialidades vinculadas a violencia política de masas y prácticas genocidas pueden ser entendidas como conflictivas, o mejor aún, conflictuales, ya que a nivel de registro no son raras las ocasiones en las que se convierten en la principal fuente histórica para investigar un variado elenco de formas de violencia, incluso para casos del pasado contemporáneo. Pero las materialidades también son conflictivas en sí mismas en un sentido epistemológico por su discutido estatuto como fuente histórica para investigar el pasado reciente. A ello se suma la variedad de acercamientos académicos y metodológicos, con estudios que recorren desde su investigación en exclusividad hasta perspectivas interdisciplinarias en combinación con análisis de archivos y memorias individuales y colectivas. Por otro lado, su potencial uso como materialidades forenses en el ámbito judicial con el estatuto de pruebas materiales de delitos de lesa humanidad, añade nuevas capas de conflictividad y de tensión, especialmente en ámbitos con incipientes formas de justicia transicional o donde la impunidad persiste y acecha. Por último, en un sentido genérico, son materialidades que desbordan el ámbito de lo meramente académico y de lo judicial, puesto que afectan a una diversidad de colectivos (víctimas directas, sobrevivientes, familiares, vecinos y vecinas) que, en muchas ocasiones, han sido los primeros en investigar, denunciar y reclamar ciertas arquitecturas y paisajes por su triple dimensión como fuentes históricas, como materialidades forenses y como sitios de memoria.
La multiplicidad y conflictividad de estas materialidades vinculadas a guerras civiles, conquistas territoriales y prácticas genocidas sobre territorios indígenas, sistemas esclavistas, luchas guerrilleras, espacios represivos como campos de concentración, cárceles políticas o centros clandestinos de detención, lugares de matanzas y/o enterramientos clandestinos, entre otras prácticas, así como la diversidad de tradiciones académicas y grupos de investigación en el ámbito iberoamericano, nos motiva abrir esta mesa de debate y encuentro donde podamos dialogar e intercambiar sobre diversos proyectos de las dos orillas del Atlántico. Por tanto, las principales líneas de debate que la mesa pretende abordar están en relación con los fundamentos teóricos y metodológicos en el diálogo entre fuentes diversas como las materialidades, las memorias individuales y colectivas y/o los archivos, así como las reflexiones éticas y políticas de la relación entre investigadores y colectivos sociales y sus reclamos sobre estas materialidades. Finalmente, nos interesa abordar los vínculos académicos generados con materialidades ya investigadas como pruebas judiciales, así como los límites para que esto ocurra dados por los diferentes y variados grados de impunidad aún vigentes, desaprovechando su potencialidad forense.
Rebeca Blanco-Rotea, Tiago Rodrigues y João Cabeleira
rebeca.blanco.rotea@gmail.com / tiagorodrigues1993@gmail.com / joaocoelho@eaad.uminho.pt
Laboratório de Paisagem, Património e Território (Lab2PT) - Universidade do Minho: Laboratório Associado de Investigação e Inovação em Património, Artes, Sustentabilidade e Território (IN2PAST)
El concepto de frontera es de por sí, complejo. Separa al tiempo que une, así como protege y marca identidades al tiempo que materializa el conflicto. Las fronteras pueden ser materiales o imaginadas; administrativas y territoriales; históricas o recientes; militares, políticas, culturales, religiosas o económicas. Y casi siempre asociadas a conflictos en su versión más radical, como es la guerra, basta con analizar cómo en los conflictos más recientes el hecho de separar ha supuesto una escalada que nos lleva a innecesarios conflictos bélicos.
Han sido muchas las guerras históricas donde la frontera se ha convertido en un elemento clave en el desarrollo del conflicto, pero también en la configuración de los países que las motivaron y sus futuros geopolíticos y culturales. Por ejemplo, la Guerra da Restauração portuguesa (1640-1668), en el siglo XVII, no sólo afectó a la frontera que separaba a ambos países en el frente de tierra, sino que también se ocupó de la frontera atlántica y se llevó al continente americano donde tanto la corona de Castilla como el reino de Portugal habían ocupado diferentes territorios a lo largo del continente. Un modelo similar, trescientos años después, se implantó en la línea Maginot en Francia, donde los fortines y bunkers junto a otros elementos defensivos materializaron una defensa estática para proteger el país de la invasión alemana, sin tener en cuenta que las tácticas de guerra hacían estas defensas obsoletas desde el ámbito estratégico-militar. Guerra y frontera, son dos conceptos presentes en nuestro imaginario sobre la conflictividad. En esta sesión nos gustaría establecer un enfoque reflexivo alrededor de cómo abordar el estudio de ambas desde un cruzamiento interdisciplinar, analizando la materialidad que han dejado las guerras en los territorios fronterizos, así como el papel que ambos conceptos juegan en la memoria del conflicto y su representación. Así, se plantean dos preguntas clave: ¿Qué paisajes conservamos de los conflictos históricos en zonas de frontera o generadores de fronteras? y ¿Cómo las estudiamos transdisciplinariamente?
Tania González Cantera
tania.gonzalezc@ehu.eus - tania.gonzalez999@gmail.com
Euskal Herriko Unibertsitatea
En las últimas décadas, los museos se han consolidado como espacios clave para la interpretación social del pasado conflictivo. Lejos de ser meros contenedores de objetos, estas instituciones participan activamente en la construcción de narrativas sobre la guerra, la violencia y sus consecuencias. A través de exposiciones, programas educativos, estrategias de mediación y proyectos de memoria pública, los museos se enfrentan al desafío de representar experiencias traumáticas sin banalizarlas ni descontextualizarlas, al mismo tiempo que contribuyen a fomentar valores cívicos y una cultura basada en la paz.
Esta sesión propone reflexionar sobre el papel de los museos y centros de interpretación en la representación de la guerra y los conflictos armados, así como sobre su capacidad para generar discursos críticos sobre las(s) violencia(s) y su(s) memoria(s). Se invita a debatir cómo las instituciones museísticas abordan cuestiones como la victimización, la responsabilidad, la memoria plural o las ausencias en el relato histórico. Asimismo, se busca analizar de qué manera las estrategias museográficas, las narrativas expositivas y las actividades educativas contribuyen a modelar la percepción social del conflicto y sus consecuencias.
La sesión también pretende explorar las tensiones inherentes a estas representaciones: entre memoria y patrimonio, entre divulgación y rigor histórico, entre la espectacularización del conflicto y la pedagogía de la paz. En este sentido, se prestará especial atención a las múltiples iniciativas que los museos desarrollan para activar socialmente estos contenidos, como actividades educativas, proyectos participativos con comunidades, exposiciones temporales, ciclos de debate, programas de mediación cultural o iniciativas de memoria pública.
Se aceptarán contribuciones que aborden estudios de caso, análisis comparativos, reflexiones teóricas o experiencias profesionales relacionadas con la museografía del conflicto, la mediación cultural, la educación para la paz o la gestión patrimonial de memorias traumáticas. En conjunto, la sesión busca abrir un espacio de discusión interdisciplinar sobre cómo los museos pueden contribuir a una comprensión crítica de la guerra y a la construcción de sociedades más conscientes de su pasado violento.
Ángel Damaso Luis León y Joaquín Baeza Belda
aluisleo@ull.edu.es / joaquinbaeza@ual.es
Universidad de la Laguna / Universidad de Almería
El continente americano fue un foco de conflictos durante la segunda mitad del siglo XX. La influencia de la dinámica de Guerra Fría en general, con la Revolución Cubana como punto de quiebre regional, propiciaron el desarrollo de una violencia y una conflictividad que, en algunos casos, llega viva hasta nuestros días. Esta violencia tuvo múltiples naturalezas y accionadores, que van desde la violencia política ejercida por grupos revolucionarios de diferente cuño hasta la represión estatal ejercida por diversos autoritarismos, sin olvidar tampoco la conflictividad trasnacional que se desarrolla en un contexto regional e internacional convulso y cambiante. En este seminario tendrán cabida investigaciones y propuestas vinculadas con todo ese tipo de fenómenos. En ese sentido, la propuesta busca ser un lugar de análisis y comprensión de los fenómenos violentos de la región intentando así aportar una visión heterogénea y amplia que nos permita repensar el fenómeno de la violencia en el subcontinente y observar sus líneas comunes, así como las diferencias que se van a producir en los diferentes contextos nacionales. Todo ello inserto en un período donde las interacciones violentas trascienden, sin lugar a dudas, los límites de los diferentes estados.
Antonio Jesús Pinto Tortosa y Andrés Sánchez
antoniojesus.pinto@uma.es / a.sanchez@uc3m.es
Universidad de Málaga / Universidad Carlos III de Madrid
En los últimos años, se ha puesto de manifiesto que la década de 1930 presenció profunda confrontación internacional sobre el desarrollo económico y la división global del trabajo, culminando en una guerra apocalíptica para reconfigurar la distribución del poder a todos los niveles. América Latina no fue ajena a este proceso: muy al contrario, el desarrollo de la política de masas en la región se convirtió en un creciente desafío tanto al intervencionismo norteamericano como al modelo agroexportador previo, dando forma a las políticas de no-intervención y cooperación económica del New Deal que buscaban sumar a los latinoamericanos y sus recursos a la lucha global contra el fascismo. En este sentido, la Guerra Fría supuso continuidad desde el punto de vista del legado no intervencionista de la Buena Vecindad y de la penetración de Estados Unidos en los aparatos militares latinoamericanos, convirtiendo las operaciones encubiertas en la forma más atractiva de injerencia norteamericana. Aunque se suelen asociar exclusivamente a actividades de inteligencia militar, esta mesa propone ampliar el foco y estudiar las intervenciones de Estados Unidos en América Latina tanto a nivel económico como cultural para sostener la primacía estadounidense durante la Guerra Fría.
Además de las estrategias hegemónicas previamente citadas, la inteligencia jugó también un papel esencial en la reafirmación de los intereses estadounidenses en el contexto de la Guerra Fría ante la resistencia popular latinoamericana. En efecto, la conciencia sobre la imagen negativa de Washington en la región, donde se le veía como una potencia excesivamente injerencista, al tiempo que el espectro de la Revolución Cubana suscitaba simpatías entre amplias capas de población, movió a las diferentes administraciones, a partir de Dwight Eisenhower, a recuperar el terreno perdido. Con este fin, se recurrió a los servicios de inteligencia para, ora recurriendo a estrategias de soft power, ora empleando iniciativas de hard power, favorecer la instauración de gobiernos afines en toda Latinoamérica. Las primeras venían a complementar, a la par que se auxiliaban ellas mismas, en las iniciativas económicas y culturales descritas con anterioridad; las segundas, por su parte, surgían como reacciones desesperadas cuando el riesgo de perder iniciativa en la región se tornó insoportable desde la óptica de Estados Unidos.
Igor Barrenechea Marañón y Magdalena Garrido Caballero
igor.barrenechea@unir.net / mgarridocaballero@um.es
Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)/ Universidad de Murcia (UM)
La propuesta de panel Pasados conflictivos y democracia en Iberoamérica: una aproximación interdisciplinar parte de una trayectoria común en encuentros científicos, trabajos y proyectos de investigación centrados en estudios socioculturales sobre la violencia y las transiciones en época contemporánea*.
En el marco de este congreso sobre los conflictos armados en el ámbito iberoamericano se brinda una oportunidad para presentar este panel abierto a todas las propuestas que aborden una reflexión sobre las repercusiones de la violencia, ejercida a través de los golpes de Estado, guerras civiles, las dictaduras, el terrorismo y cómo influyeron los pasados traumáticos en los procesos de transición a la democracia tanto en España, en particular, como en países iberoamericanos a lo largo del siglo XX.
El panel invita a participar en el mismo a investigaciones tanto en proyecto y trabajos en estado incipiente como avanzado que contemplen distintas perspectivas disciplinares y metodológicas en torno a los vínculos, las conexiones, las representaciones, los imaginarios, las “miradas cruzadas”, las perspectivas transnacionales o los enfoques comparativos entre España y Chile, entre otros países iberoamericanos, sobre la violencia y las reparaciones a las víctimas, de tal forma que sirva para establecer un balance sobre lo realizado y atisbar las vías de desarrollo en los próximos años para la investigación y la transferencia.