Paco Etxeberria Gabilondo
Doctor en Medicina y cirujano, especialista en Medicina Legal y una de las figuras más destacadas a nivel mundial en antropología forense. Profesor de la Universidad del País Vasco y presidente del departamento de Antropología de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, desde la que ha liderado la exhumación de decenas de fosas comunes de la Guerra Civil Española, aplicando el rigor científico a la recuperación de la memoria histórica.
Así mismo, su prestigio internacional le ha llevado a intervenir en casos de enorme relevancia histórica y judicial, como los peritajes de Salvador Allende, Pablo Neruda o Víctor Jara en Chile, y el caso Lasa y Zabala en España. Actualmente compagina su labor investigadora y docente con el asesoramiento a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, siendo un referente ético en la defensa de los derechos humanos a través de la ciencia forense y la arqueología.
Doctor of Medicine and surgeon, specialist in Legal Medicine and one of the world's most prominent figures in forensic anthropology. Professor at the University of the Basque Country and president of the Anthropology Department at the Aranzadi Science Society, through which he has led the exhumation of dozens of mass graves from the Spanish Civil War, applying scientific rigor to the recovery of historical memory.
Likewise, his international prestige has led him to take part in cases of enormous historical and judicial significance, such as the forensic examinations of Salvador Allende, Pablo Neruda, and Víctor Jara in Chile, as well as the Lasa and Zabala case in Spain. He currently combines his research and teaching work with advising the Secretary of Democratic Memory, serving as an ethical reference in the defense of human rights through forensic science and archaeology.
HORA-DÍA DE LA CHARLA
La ciencia forense ante los conflictos humanos
El análisis de los acontecimientos bélicos de época contemporánea cuenta con una enorme tradición que es la base para su utilidad en el campo de la investigación histórica y el posterior conocimiento y reconocimiento social. Al mismo tiempo, las investigaciones históricas cuentan cada vez con mayor aplicación en los ámbitos administrativos y de gestión como nuevo atractivo que da salida a numerosos profesionales.
A todo lo anterior se añade también un creciente interés de las disciplinas históricas ante las instancias judiciales y de forma especial ante la jurisdicción penal que tiene sus propias reglas de funcionamiento y mecanismos de verificación.
De este modo los historiadores se pueden convertir en peritos y sus informes en verdaderas evidencias que si se validan se convertirán en pruebas. De hecho, ya no sorprenden los informes históricos-documentales reconocidos con el mismo valor que pueden tener otras pruebas más clásicas en el ámbito de las ciencias forenses. Así, la investigación, la ciencia y la técnica se desarrollan con un sentido de utilidad y de aplicación.
Será por lo anterior que algunos ya hablan del “nuevo paradigma de análisis que se ha denominado giro forense, es decir, el predominio de las prácticas y lógicas forenses en la confrontación del pasado vinculado a guerras y violaciones de los derechos humanos”.
En cualquier caso cabe preguntarse si el denominado giro forense es la irrupción de la historia en el espacio de las ciencias forenses o más bien el acercamiento del mundo forense a la historia reciente cuando se trata de vulneraciones de derechos humanos.
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The analysis of wartime events in the contemporary era has a vast tradition, which serves as the foundation for its usefulness in the field of historical research and the subsequent understanding and social recognition of these events. At the same time, historical research is increasingly being applied in administrative and management spheres, emerging as a new area of interest that provides employment opportunities for numerous professionals.
Added to all the above is the growing relevance of historical disciplines within judicial proceedings, particularly in criminal jurisdiction, which has its own operational rules and verification mechanisms.
In this way, historians can become expert witnesses, and their reports can become authentic pieces of evidence that, if validated, are converted into legal proof. In fact, it is no longer surprising to see historical-documentary reports recognized with the same weight as other, more classical types of evidence in the field of forensic sciences. Thus, research, science, and technology are developing with a sense of purpose and practical application.
It is for these reasons that some now speak of the "new analytical paradigm known as the forensic turn, that is, the predominance of forensic practices and logic in confronting a past linked to wars and human rights violations."
In any case, one might ask whether the so-called forensic turn represents the irruption of history into the realm of forensic sciences, or rather the approach of the forensic world to recent history when it comes to human rights abuses.